Esta vez, puedes elegir el color, la forma y el tamaño de tu colgante y será de una forma sencilla.
Necesitarás:
- horno
- plástico encogible
- asadera
- trincheta
- molde (opcional)
- tijera
- pinza redonda
- marcadores permantentes
- perforadora
Primero, corta la parte plana del plástico y luego, en este, dibuja tus diseños con los marcadores. Procura hacerlos del doble del tamaño que quieres, porque luego se achicarán. Cuando ya estén dibujados, perfora las piezas.
Ahora, hornéalas a 230º, y cuando las piezas dejen de doblarse y queden planas nuevamente, retíralas del horno. Déjalas enfriar y, ¡ya estarán prontas!

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